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<channel><title><![CDATA[ICDC GUARAGUAO - Para Leer]]></title><link><![CDATA[http://www.icdcguaraguao.org/para-leer]]></link><description><![CDATA[Para Leer]]></description><pubDate>Wed, 03 Jul 2024 14:01:20 -0400</pubDate><generator>Weebly</generator><item><title><![CDATA[En tiempos de tormentas]]></title><link><![CDATA[http://www.icdcguaraguao.org/para-leer/en-tiempos-de-tormentas]]></link><comments><![CDATA[http://www.icdcguaraguao.org/para-leer/en-tiempos-de-tormentas#comments]]></comments><pubDate>Tue, 14 Mar 2017 12:54:38 GMT</pubDate><category><![CDATA[Uncategorized]]></category><guid isPermaLink="false">http://www.icdcguaraguao.org/para-leer/en-tiempos-de-tormentas</guid><description><![CDATA[Estamos en tiempos de tormentas o ca&oacute;ticos. Asimilar estos tiempos es complejo, los cambios son, sumamente, repentinos y muy dif&iacute;cil de acoger. Las tormentas econ&oacute;micas, pol&iacute;ticas, sociales y religiosas sacuden al ser humano. La embarcaci&oacute;n de la vida o trasatl&aacute;ntico est&aacute; siendo sacudida.La inseguridad, el miedo, la p&eacute;rdida de identidad casi no tienen de d&oacute;nde sostenerse firme. La oscuridad en la que vivimos hace dif&iacute;cil asimi [...] ]]></description><content:encoded><![CDATA[<div class="paragraph"><br />Estamos en tiempos de tormentas o ca&oacute;ticos. Asimilar estos tiempos es complejo, los cambios son, sumamente, repentinos y muy dif&iacute;cil de acoger. Las tormentas econ&oacute;micas, pol&iacute;ticas, sociales y religiosas sacuden al ser humano. La embarcaci&oacute;n de la vida o trasatl&aacute;ntico est&aacute; siendo sacudida.<br />La inseguridad, el miedo, la p&eacute;rdida de identidad casi no tienen de d&oacute;nde sostenerse firme. La oscuridad en la que vivimos hace dif&iacute;cil asimilar y discernir este tiempo. Estas inseguridades llegan hasta nuestros hijos. Muchas familias carecen de techo y se sostienen a los alrededores de las casas de sus padres o abuelos buscando de d&oacute;nde agarrarse. Hay una tormenta que est&aacute; sacudiendo las ra&iacute;ces de las generaciones emergentes. La crisis econ&oacute;mica, pol&iacute;tica y social est&aacute; desatando una tormenta. La tormenta financiera estremece la estabilidad y el bienestar de cada hogar. Esta tormenta ha purgado los derechos laborales, educativos sanitarios, de justicia, etc. Aquel bienestar de pensi&oacute;n se sacude y agoniza entre la incapacidad de la mayordom&iacute;a de la pol&iacute;tica.<br />&ldquo;No se est&aacute; tratando de resolver el d&eacute;ficit fiscal, sino de privatizar el estado y liquidar los derechos sociales para que el capital financiero pueda lucrarse sin impedimento alguno&rdquo;, E. Mart&iacute;nez Oca&ntilde;a. Si se privatiza los servicios de los que los ciudadanos no pueden prescindir, tendremos un negocio para los privilegiados. Se har&aacute; intocable el due&ntilde;o del banco y vulnerable los que somos del camino.<br />En esta tormenta hay un intento de engullir y acallar el pensamiento cr&iacute;tico con la visi&oacute;n mercantilista de la cultura, &ldquo;el entretenimiento y el hiperconsumo que nos adormece y alinea&rdquo; E. M. Oca&ntilde;a. Nuestro mundo tiene mucho ruido y es por ello que no escuchamos. Los verdaderos gritos, no los de ruido, los de justicia, los de dolor, los de angustia, los de desesperaci&oacute;n, los de maltrato, los de abuso, los de calidad de vida, los de solidaridad, etc., esos no son escuchados.<br />El ruido de la violencia es atroz. Violencia que se gesta en las redes, calumnias, insultos, son gritos en el aire con eco mundial. Esta violencia cibern&eacute;tica se desprende desde las m&aacute;s altas esferas y taladra la &eacute;tica. Seduce la conciencia y castra toda opci&oacute;n de vida. Es la violencia-ruidosa que por medio de la informaci&oacute;n que aturde, manipula con verdades a medias o mentiras bien programadas para que las podamos digerir. Toda esta crisis insensibilizar&aacute; a los mandatarios. &ldquo;Habr&aacute; paros masivos, desahucios, despidos, desfalcos, enga&ntilde;o, medias verdades, robos de bancos a los m&aacute;s vulnerables, suicidios silenciosos, muertes prematuras&rdquo; E. M. Oca&ntilde;a, que hacen abortar cualquier sue&ntilde;o. &nbsp;<br />&ldquo;La tierra gime&rdquo; en total desacuerdo con tormentas, huracanes nunca vistos, aguas contaminadas, escasez de agua, el deshielo, agotamiento de los recursos naturales, mientras las guerras intestinales del gobierno fracasan en sus intentos. Tampoco, nosotros, los ciudadanos tenemos conciencia de la gravedad del problema y no utilizamos correctamente los recursos naturales. Hay un temor que se apodera del pueblo. La gente sale y busca refugio en lugares que tienen sus propias tormentas o peores huracanes. Se busca la calma en donde no hay ruido, en donde solo se escucha la naturaleza y no existe mano humana.<br />&iquest;Qu&eacute; hacer? &ldquo;En la tempestad es imprescindible no perder la calma, tener el coraje de permanecer&rdquo;, E.M. Oca&ntilde;a. Se acuerdan de las palabras del salmista cuando dijo: &ldquo;Estad quietos y conoced que yo soy Dios...&rdquo;. Permanecer es la palabra clave que Jes&uacute;s destac&oacute; sobre los disc&iacute;pulos.<br />Plasma E.M. Oca&ntilde;a y este servidor sobre permanecer: &nbsp;<br />Es permanecer en los pasos que buscan abrir caminos nuevos, aunque sea arriesgado, pero con fe.<br />Es permanecer en las luchas por defender los derechos humanos en nuestra sociedad. Es denunciar lo que atenta contra la vida por insignificante que parezca, desde nuestro p&uacute;lpitos como lo hac&iacute;a Jes&uacute;s en las sinagogas y ante los fariseos, saduceos, zelotas, etc.<br />Es permanecer en nuestro m&aacute;stil de nuestro barco avistando n&aacute;ufragos, sin escondernos en nuestros camarotes buscando refugio para algunos. En la tempestad hay m&aacute;s riesgo para las grandes embarcaciones que para las peque&ntilde;as. No dejemos de ver a quien se hunde para que haya m&aacute;s a la hora de edificar.<br />Es permanecer en la misericordia y con memoria.<br />Es permanecer en la lucha por un mundo distinto y posible sobre los valores del Reino.<br />Es permanecer en la denuncia de lo injusto, no cejar en los intentos de vivir con los dem&aacute;s.<br />Es permanecer en la denuncia de aquellos que construyen muros sin suelos. Esos son los que construyen desde arriba, con opresi&oacute;n y beneficios para los suyos.<br />Es permanecer en la limpieza, el reciclaje, el rehusar, de manera que le dejemos tierra a las generaciones venideras.<br />Es permanecer en Jes&uacute;s y su mensaje.<br />&nbsp;Entonces, aprovechemos los vientos, para dejar que se lleven todos aquellos viejos modelos de visi&oacute;n. Que se lleve todo aquello que est&aacute; caduco, pero que hemos vinculado falsamente con fe. Que se lleve lo que decora el anuncio que no necesita decoro sino verdad. Que se lleve la falsa cristiandad &nbsp;y nos vuelva a la vida consagrada y fiel al Dios de la vida.<br />Es permanecer no renunciar a los valores y principios que Jes&uacute;s proclam&oacute;. En esos valores soltamos amarras y nos anclamos. No nos anclaremos, en medio de la tormenta, en filosof&iacute;as, huecos pensamientos, an&aacute;lisis cr&iacute;ticos sin visi&oacute;n sagrada, sino en Jesucristo la roca inconmovible. Si Jes&uacute;s es quien nos llama a denunciar ser&aacute; una denuncia para el arrepentimiento. Toda denuncia que proviene de Dios provocar&aacute; cambios permanentes en la vida del ser humano y har&aacute; posible una nueva vida. S&iacute;, la tormenta es real, pero tambi&eacute;n mi Creador y salvador, Jesucristo.<br />&nbsp;<br />Basado en el libro de Emma Mart&iacute;nez Oca&ntilde;a <em>&ldquo;Espiritualidad para un mundo en emergencia&rdquo;.&nbsp;</em><br /></div>]]></content:encoded></item></channel></rss>